lunes, 10 de diciembre de 2012

estalviar energia

Falsos mitos sobre el ahorro energético
  • 26 jul 2012
Por: María González
http://hogar.pisos.com/bricolaje/tareas-de-bricolaje/electricidad/falsos-mitos-sobre-el-ahorro-energetico/
El ahorro de energía en el hogar es cada día más importante. Sin embargo, son muchos los falsos mitos que se han ido extendiendo entre la sociedad y aceptados como veraces. Nada más lejos de la realidad, muchas de esas ideas preconcebidas no solo no se ajustan a la verdad, sino que hacen que nuestro consumo se incremente. Si quieres saber de verdad cómo ahorrar en energía para beneficiar tanto a tu bolsillo como al medio ambiente, comprueba cuáles de estos errores has cometido en alguna ocasión.

¡Toma nota!

Lavar a mano los platos consume menos que si utilizamos el lavavajillas. Este es uno de los mitos más extendidos y, sin embargo, diversos estudios avalan el uso de éste electrodoméstico frente al lavado tradicional. Un informe del Canal de Isabel II y BSH Electrodomésticos España refleja que con el uso del lavavajillas se ahorran 30 litros al día y éstos consumen un 10% menos de energía frente al lavado a mano. Hay que tener en cuenta que debe tratarse de un lavavajillas de bajo consumo por lo que, en el momento de adquirirlo, debemos fijarnos bien en la etiqueta para elegir el más eficiente.



En verano consumimos menos energía. Otra ideá errónea, sobre todo en los últimos años en los que la presencia del aire acondicionado en los hogares se ha hecho casi imprescindible. En ésta época del año se puede llegar a consumir una gran candidad de electricidad, debido a estos aparatos. Por ello, se recomienda mantenerlos a temperatura constante alrededor de los 25 grados evitando subidas y bajadas bruscas; y teniendo en cuenta que por cada grado que bajamos se consume hasta un 7% más de energía.


Dejar los fluorescentes encendidos para que gasten menos. Una idea preconcebida que se ha extendido por el imaginario colectivo y son muchos los que piensan que si los dejan encendidos el gasto es menor que si se apagan y se encienden cada vez. Aunque sí es cierto que al encender un tubo fluorescente se produce un sobreconsumo de la corriente eléctrica, éste apenas dura una fracción de segundo, de ahí que el gasto sea mucho mayor si se deja encendido. Lo que sí es cierto es que la vida de éstos puede acortarse si se apaga y se enciende en repetidas ocasiones, algo que no ocurre con las bombillas de LED. Éstas tienen un precio superior a las tradicionales pero su duración supera los 5 años y consumen un 80% menos.


Las cocinas eléctricas consumen cuatro veces más que las de gas. Por ello, hay que desmitificar esa idea de que las vitrocerámicas son más eficientes. Si bien es cierto que en la actualidad es preferible un modelo eléctrico por la comodidad al usarlas y al limpiarlas, se recomienda utilizar baterías de cocina, sartenes y cazos cuyo fondo distribuya bien la temperatura por todo el recipiente de manera homogénea. De este modo, aunque el consumo energético es mayor, pero evitaremos un gasto innecesario.



Una idea bastante común, sobre todo entre los jóvenes, es que la energía que gasto al encender el ordenador es mayor que si lo dejo encendido toda la noche. Algo totalmente falso, puesto que si un ordenador consume alrededor de 89 vatios por hora, dejarlo toda la noche supone un consumo mucho mayor que al encenderlo. También es frecuente pensar que es más eficiente dejarlo en stand by que apagarlo y encenderlo cuando lo vamos a utilizar de forma intermitente. En los modelos de hoy en día esta premisa ya no se cumple, puesto que antes se hacía para evitar el desgaste, pero ahora ya no es necesario.



Otra creencia bastante extendida, sobre todo en esta época del año, es que dejar un ventilador encendido en una habitación ayuda a enfriar el ambiente. En realidad, el ventilador sólo hace que el aire que circula por una estancia se mueva y permite que las personas que estén en ella tengan menos calor, pero no regula la temperatura.



Turbinas de Viento
Existe el mito de que la producción de energía por medio de esta tecnología es gratis. Se venden las turbinas de viento a las municipalidades haciendo énfasis que el costo operativo es menor que el costo del kilowatt-hora obtenido por plantas que requieren combustibles fósiles, lo que es generalmente cierto.
Sin embargo, no se considera normalmente en los análisis el costo del capital. Una de las razones es que obtienen subsidios gubernamentales para la inversión. Si uno agrega el costo real del capital invertido más los gastos de intereses, entonces esta comparación llega a ser negativa.
Lo realmente gracioso es el hecho que el viento no sopla en forma constante. Una turbina de viento trabaja al 100% de su capacidad sólo el 25% del tiempo. Bueno, Ud. podrá decirme que cada vez que pasa cerca de una turbina de viento en un campo ve que sus aspas giran aún con poco viento.
Esto se debe a que las grandes turbinas que alimentan directamente la red deben girar a una velocidad constante para poder mantener los 50 Hz de frecuencia. Es decir, si no hay suficiente viento, se usará energía de la red para mantenerlas girando.

Autos Eléctricos
Otra tendencia actual es hacia los autos eléctricos u operados con baterías. Me horroricé cuando en un periódico local vi una fotografía mostrando un auto conectado a un cable eléctrico. El título decía: "Ford se conecta al ahorro de energía". Esa es una declaración ridícula. Los autos operados con baterías consumen más energía que el equivalente operado a gasolina.
En primer lugar, la electricidad usada para cargar las baterías debe generarse usualmente por plantas eléctricas que usan combustibles fósiles (expeliendo CO2 al aire). En segundo lugar, las baterías tienen una eficiencia de tan sólo 80%. Por cada 1.000 watts usado en su carga, sólo se puede obtener 800. Además, se pierde entre 10% a 20% en el motor eléctrico y actuadores.
Asimismo, un auto eléctrico es más pesado que uno tradicional de la misma potencia, ya que debe llevar un gran peso en baterías. Por lo tanto, a cambio de refinar el petróleo para convertirlo en gasolina, tenemos que quemarlo en plantas de producción de energía eléctrica y luego transmitirlo a nuestros hogares (más pérdidas) para cargar las baterías. Finalmente, tenemos que convertir la energía a mecánica por medio de un motor eléctrico.

Etanol
Veamos el mito de usar etanol para reemplazar al petróleo. La poco afortunada realidad es que aquí de nuevo tenemos el caso donde utilizamos un montón de petróleo u otros hidrocarburos para ahorrar poco combustible (gasolina). Para producir maíz, debemos usar fertilizantes (producidos a partir de hidrocarburos y gas natural), pesticidas (desde petróleo), maquinaria agrícola y transporte (usando petróleo o gasolina).
De acuerdo a James Howard Kunstler (autor de La Larga Emergencia), se requieren 7 galones de petróleo para obtener un galón equivalente de energía en maíz. El etanol sólo es competitivo si el precio del barril de petróleo es mayor a 50 dólares. Recordemos finalmente que, al igual que la gasolina, el etanol contiene carbón y produce CO2.

Hidrógeno
Recuerda cuando el año pasado todos los expertos decían: "¿Por qué no quemar hidrógeno en su auto si los lagos están llenos de este material?". Bien, esto no es así, pues el agua que ya ha sido usada para obtener hidrógeno, no puede utilizarse para el mismo fin.

Para producir hidrógeno, se debe separar de los átomos de oxígeno. Esto es electrólisis, un proceso altamente demandante de energía. A grosso modo, se requieren tres galones de petróleo para obtener un galón equivalente en energía de hidrógeno. Ud. debiera saber que usando hidrógeno como combustible no se produce CO2, pero ¿cuánto CO2 expelieron al ambiente los tres galones de petróleo necesarios para producir hidrógeno?
Por Dr. Hans D. Baumann, PE es miembro
de ISA y Sigma Xi y Doctorado en Ingeniería Mecánica.
hdbaumann@comcast.net

Artículo publicado en Intech, revista de ISA, por Hans Baumann. Traducido y adaptado por Raúl Cobo con la autorización de ISA para
su publicación. Registrado 2007. Todos los derechos reservados.




http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/servicios-y-hogar/2012/02/20/206855.php
Según la Agencia Internacional de la Energía, el potencial de ahorro de los hogares españoles es de 19.611 GWh, una cantidad que permitiría iluminar todos los hogares españoles durante un año. De ahí la pertinencia de desterrar ideas contrarias al ahorro y que dañan además el medio ambiente. Estas son algunas de esas falsas ideas que no ayudan a ahorrar.
  • 1. Lavar a mano los platos consume menos que el lavavajillas: falso
    Diversos estudios avalan el uso del lavavajillas frente al lavado de platos tradicional. Un informe del Canal de Isabel II y BSH Electrodomésticos España refleja que, frente al lavado tradicional a mano, con el uso del lavavajillas los platos quedan más limpios, se ahorran 30 litros al día y se consume un 10% menos de energía.
    Eso sí, han de ser aparatos eficientes de bajo consumo (en el momento de adquirirlos, hay que fijarse en su etiquetado energético), que permitan elegir la temperatura del agua y reutilicen el calor para el posterior aclarado o secado. Con respecto a otro no eficiente, elegir un electrodoméstico eficiente representa un ahorro, durante su vida útil, superior a un 70% del consumo energético.
    Según un estudio de la Universidad de Bonn, la cantidad de agua que consume un lavavajillas clase "A" es de unos 15 litros por lavado, frente a los 119 litros del lavado a mano para la misma cantidad de vajilla. En uno biotérmico, que dispone de una entrada de agua caliente, el consumo se reduce al calentar el agua con gas o mediante energía solar, no con electricidad. Los expertos recomiendan utilizarlo cuando esté lleno, elegir el programa adecuado y cargarlo por la noche, ya que el consumo de red es menor.
  • 2. Apagar la calefacción consume más que mantener una temperatura constante: falso
    En muchos hogares es habitual conservar una temperatura media durante las 24 horas, ya que se considera que apagar y encender la calefacción acarrea un mayor consumo de energía y, por ende, de gasto. Aunque es preciso un pico de calor para alcanzar de nuevo la temperatura deseada, el saldo final de energía consumida es ventajoso.
    Según un estudio de la Oficina Verde de la Universidad de Zaragoza, si se limita la temperatura a 16ºC entre las diez de la noche y las seis de la mañana, se puede recortar en torno a un 13% el consumo anual de combustible, con respecto a lo que ocurriría si se mantiene una temperatura constante de 20ºC. Con el apagado el ahorro es aún mayor. La nueva reglamentación en España aconseja regular los termostatos a 20ºC en invierno y es que 1ºC más de temperatura puede suponer un 7% más de consumo.
  • 3. El modo espera (standby) apenas consume energía: falso
    Dejar los aparatos eléctricos apagados en modo espera supone un gasto de 231 kWh al año, casi lo mismo que el consumo medio anual del lavavajillas (246 kWh) y mucho más que el del ordenador (172 kWh), según datos del último estudio del IDAE en colaboración con Eurostat.
    Esto supone el 2,2% del gasto medio de energía de las casas, lo mismo que el consumo medio del horno (231 kWh) y mucho más que el del ordenador (172 kWh) o el resto de electrodomésticos (76 kWh). El standby representa cerca del 5% del consumo de los hogares.
  • 4. Por su escasa superficie, la pérdida de calor por las ventanas es residual: falso
    Se esgrime que al ser una superficie muy reducida con respecto a la superficie total de la vivienda, esa pérdida no es muy importante. Los estudios de diversos expertos reflejan que entre el 25% y el 30% de la calefacción gastada en los hogares se destina a cubrir las pérdidas de calor que se originan en las ventanas.
    Según un informe de la Universidad de Zaragoza, los sistemas de doble cristal o de doble ventana pueden reducir hasta en un 50% la pérdida de calor con respecto a los cristales sencillos.
  • 5. Mantener los fluorescentes encendidos gasta menos que si se encienden y apagan cada vez: falso
    Otra falsa idea muy extendida entre los hogares es que el gasto de energía al dejar los tubos fluorescentes encendidos es menor que si se apagan y encienden cada vez. De manera errónea, se sustenta en una explicación similar a la de la calefacción.
    En cambio, los estudios han demostrado que pese a que al encender un tubo fluorescente se precisa un sobreconsumo de corriente eléctrica, este apenas dura una fracción de segundo. En iluminación incandescente, el tiempo máximo de ausencia que no compensaría el apagado y encendido posterior se reduce a tan solo 0,3 segundos.
    De ahí que el gasto sea mucho mayor si se deja siempre encendido. Ahora bien, la vida del fluorescente puede acortarse si se apaga y se enciende en repetidas ocasiones. No así las lámparas de Led, que permiten los encendidos y apagados sin avería. Las bombillas de bajo consumo suponen un ahorro energético. Su precio es superior al de las tradicionales, pero su vida útil supera los cinco años y consumen un 80% menos.
  • 6. La cocina eléctrica gasta menos que la de gas: falso
    Los expertos aseguran que las cocinas eléctricas o vitrocerámicas consumen cuatro veces más que las de gas. El IDAE recomienda, en caso de disponer de una cocina eléctrica, utilizar baterías de cocina, sartenes y cazos con fondo grueso difusor. Así se logra una temperatura más homogénea en todo el recipiente.

http://www.motorpasionfuturo.com/mecanica-eficiente/algunos-mitos-cazados-sobre-como-ahorrar-en-combustible

Los mitos sobre el combustible

Llenar el depósito al fresco por la mañana. El llenar el depósito cuando hace más frío supone que la densidad del combustible es mayor y por tanto obtenemos más combustible de lo que obtendríamos a mediodía. Esto es cierto… a medias, ya que los depósitos de combustible se encuentran soterrados y por tanto mantienen una temperatura casi homogénea durante todo el día.
Las estaciones de servicio pequeñas no ofrecen inferior calidad del combustible. En nuestro país, la distribución de los hidrocarburos corresponde a CLH, y todos ellos pasan por los mismos estándares de calidad.



Es cierto que el combustible de marcas reconocidas suele llevar unos aditivos que el de las estaciones de servicio del supermercado no lleva, pero estos aditivos suelen ir relacionados con la lubricación y limpieza del motor, no con su calidad como combustible.
Utilizar gasolina de mayor octanaje no reduce el consumo. Este posiblemente sea el mayor mito de todos los habidos y por haber, en numerosas situaciones nos encontraremos con gente que por H o por B nos intentará convencer de que su atmosférico 1.6 necesita gasolina de 98 octanos para que la combustión de los 90 a 120 Cv que produce su máquina corran libres y sin trabas.
Más octanaje no significa mejor calidad, más octanaje implica mayor resistencia a la autoignición, utilizando en un motor de alto rendimiento bajo octanaje (80 o menos) se producirá el famoso “picado de biela”, que por supuesto no veremos nunca en un coche normal a no ser que la gasolina que utilicemos sea de calidad pésima, cosa que por suerte no es común ni legal por estos lares.



La aerodinámica

Este no me lo esperaba yo, conducir con la ventana abierta no empeora el consumo, según el caso. En Consumer Reports han probado con un Honda Accord conduciendo con el aire acondicionado, sin él y con la ventana abierta, y aparentemente no han encontrado diferencias entre ir sin el aire con la ventana cerrada o abierta. Esto aun así tiene truco.
El abrir la ventana genera una turbulencia adicional en el aire alrededor del vehículo, y por tanto aumentando la resistencia aerodinámica del mismo. Puede darse el caso de que el coche haya sido diseñado con este elemento en cuenta y que abrir las ventanas no afecte demasiado a las prestaciones del mismo.
Pero en todo coche cuando abrimos la ventana trasera el ruido molesto que se produce no es más que el ejemplo de esa turbulencia y ese extra de resistencia, este yo lo pondría como duda.



El motor

Calentar el motor antes de salir no mejora el consumo. Vemos como muchos conductores cuando arrancan dejan el motor encendido varios minutos para que el coche “coja temperatura”. Volvemos a lo del principio, en motores modernos de inyección electrónica la mejor manera de aumentar la temperatura del motor y alcanzar el valor óptimo es simplemente conducir.
En el caso de motores turboalimentados, debido a su lubricación, es necesario el arrancar el vehículo un poco antes de salir para que la lubricación del mismo sea efectiva, esto con un minuto es suficiente, y cuando lo vayamos a detener lo mismo. Dejar un coche arrancado durante un periodo largo de tiempo sin moverlo es un derroche de combustible.

Los neumáticos

El uso de neumáticos de baja resistencia reduce el consumo. Esto creo que a día de hoy cualquier lector asiduo de este blog sabe eso. Pero no sólo el tipo de neumático es importante, también la presión a la que éste se encuentra. Mantener las presiones de los neumáticos en el rango especificado por el fabricante siempre nos dará el mejor compromiso entre seguridad y consumos.



Es cierto que una leve sobrepresión reduce la resistencia a la rodadura al dismunir la zona de contacto del neumático, pero esto puede ser contraproducente si necesitamos realizar una frenada de emergencia. Disminuir la zona de contacto disminuye la potencia de frenado del neumático, incrementando la distancia de frenado. Ahorrar está bien, pero la seguridad siempre ha de ser lo primero.



No hay comentarios:

Publicar un comentario